Mensajes para México
Ego tali animatus confidentia, ad te, Virgo Virginum, Mater

1977

EN TODAS PARTES DEL MUNDO

México, 18 de febrero de 1977

En todas partes del mundo

<<Si sois puros, hijos míos predilectos, podéis ver mi luz. En la tiniebla que se hace cada día más densa, de mi Corazón Inmaculado sale un rayo de luz que llega hasta vosotros. Mirad esa Luz: que os da vuestra Madre.

¡Cuánta necesidad tenéis de ella, sobre todo hoy!

Pero casi nadie las escucha, pocos son los que todavía os comprenden y ayudan. Muchos, victimas del ateísmo, os odian y desprecian: también hay entre los fieles muchos que os critican y rechazan; y vosotros cada día os encontráis más solos.

¿Quién os puede comprender y ayudar? ¿Quién os puede consolar? Vuestra Madre del Cielo.

Por vosotros dejo otra vez el Cielo; por vosotros recorro todavía los caminos del mundo; por vosotros ruego y pido ayuda a muchas almas generosas.

Y cuando os reunís, Yo misma me uno a vuestra plegaria como en el Cenáculo: vuestras almas se abren entonces a la Luz del Espíritu santo y al consuelo de la madre.

Así sucede en todas las partes del mundo.

También hoy lo has podido ver en este Continente, adonde te he traído para reunir a mis hijos predilectos.

¿Has visto qué felicidad tan grande ha inundado sus corazones?>>

Sí, yo os quiero introducir a todos en mi Corazón Inmaculado, porque hoy más que nunca, tenéis necesidad de ser consolados y confortados. La mayor alegría de la Madre es la de confortar a los hijos de su materna dilección.

1981

LUZ Y GLORIA DEL SEÑOR


Puebla, 12 de Noviembre de 1981

Cenáculos de seis días con los responsables del M.S.M de México

La gran prueba

<<estáis reunidos aquí para una semana de Cenáculo continuo, y mis hijos predilectos han venido de las partes más lejanas de México, esta tierra que me ama tanto y a la que protejo con particular solicitud y defiendo de los muchos males que hoy la amenazan.

Soy vuestra Madre dulce y misericordiosa.

Hace muchos años que imprimí mi imagen en la tilma de mi pequeño hijo Juan Diego a quien me aparecí; hoy quiero imprimir mi Imagen en el corazón y en la vida de cada uno de vosotros.

Estáis así marcados con mi sello de amor, que os distingue de los que se han dejado seducir por la bestia y llevan impreso su número blasfemo. El Dragón y la Bestia no pueden nada contra los que han sido marcados con mi sello.

La estrella del Abismo perseguirá a todos los que han sido asignados con mi sello, pero nada podrá dañar el alma sobre la que Yo misma he impreso mi Imagen.

La justicia divina se aplacara con la sangre que muchos de ellos tendrán que derramar, y que apresurará el tiempo de mi victoria (...)

Con vuestra oración, vuestro sufrimiento y vuestra personal inmolación realizaré mi designio. Apresuraré el momento del triunfo de mi Corazón Inmaculado en el Reino de Jesús, que llegará a vosotros en gloria. Así comenzará una nueva era de paz y veréis finalmente cielos nuevos y una nueva tierra (...)

Tengo sobre vosotros un gran designio, respondedme todos con generosidad.

En este Cenáculo extraordinario, he obtenido del Padre para vosotros, por medio de Jesús, el don del Espíritu Santo. Os transformara en los "Apóstoles de estos últimos tiempos" (...)

Dadme vuestra oración, vuestro sufrimiento, vuestra confianza.

No temáis si mi Adversario os ataca con terribles insidias para llevaros al desaliento.

Sois mis hijos más pequeños, mis predilectos, mis apóstoles. Vuestra luz aumentara de día en día y seréis guía y salvación en los momentos de la gran tribulación.

Orad, hijos amadísimos, porque para vuestra Patria, como para todo el mundo, ha llegado la gran prueba. >>

1990

MADRE DEL SEGUNDO ADVIENTO

Ciudad de México(México), 13 de octubre de 1990.

Aniversario de la última Aparición de Fátima.

Yo revelo mi secreto

<<Hoy vosotros recordáis mi última aparición ocurrida en Fátima en un día como este, en el año 1917, y confirmada por el milagro del sol.

Hoy os anuncio que está a punto de nacer la nueva Iglesia de Luz, que mi hijo Jesús se está formando en todas partes de la tierra, para que esté pronta para recibirlo, con fe y con gozo, en el cercano momento de su segunda venida.

El reino glorioso de Cristo, que será instaurado entre vosotros con la segunda venida de Cristo al mundo, está cerca.

Este es su retorno en gloria.

Es su retorno glorioso, para instaurar entre vosotros su reino y devolver a toda la humanidad, redimida por su preciosísima Sangre, al estado de su nuevo Paraíso terrenal.

Lo que se está preparando es algo tan grande, como nunca lo ha sido desde la creación del mundo.

Preparaos con humildad, con fe, con oración intensa.

Preparaos recogiéndoos todos en el Cenáculo espiritual de mi Corazón Inmaculado.

Preparaos en el silencio y en la espera.

Yo revelo mi secreto solamente al corazón de los pequeños, de los sencillos, de los pobres, porque ellos lo acogen y creen en él.

Por eso Jesús, en estos tiempos, está actuando con fuerza para prepara su venida en la vida de los sencillos, de los pobres, de los puros, de los pequeños.

Con un número pequeño de estos niños el señor pronto instaurará en la tierra su reino glorioso de amor, de santidad, y de paz.>>

1994

ABRID LOS CORAZONES A LA ESPERANZA

Lago de Guadalupe (México), 23 de Noviembre de 1994

Ejercicios espirituales en forma de Cenáculo con los sacerdotes del M.S.M de México y El Salvador

Sea grande vuestra confianza

<<Qué contenta estoy de veros aquí reunidos en un continuo Cenáculo de oración y de fraternidad, Sacerdotes de mi movimiento de México y el Salvador.

Me uno a vuestra oración; os ayudo a crecer en vuestro mutuo amor, porque debéis caminar juntos por la senda dolorosa de la gran tribulación.

Amaos como hermanos reunidos por el amor de vuestra Madre celestial.

Vivid en la alegría y la esperanza.

Sea grande vuestra confianza

Jesús os ama con un amor divino y misericordioso.

Ved vuestras grandes dificultades y el abandono en que a menudo os encontráis, a causa de los tiempos dolorososy difíciles que estáis viviendo.

Vuestras naciones se han vuelto paganas; son dominadas por las fuerzas del mal y las masónicas; se han hecho victimas del materialismo y de la exasperada búsqueda del placer.

La ley del señor es cada vez más violada en todos sus mandamientos. Se atenta de manera disimulada y perversa, al don de la vida; la violencia y el odio se difunden, mientras la impureza se expande como un veneno que lleva ala muerte a los corazones y a las alamas.

Vosotros estáis llamados a ser los instrumentos de la divina misericordia para toda esta pobre humanidad tan alejada de Dios.

Por esto os suplico que seáis fieles a vuestro misterio. Sed testigos esforzados de la fe en el tiempo de la gran apostasía, de santidad en momentos de la gran perversión y de amor en la hora de la violencia y del odio, que cada día se hace más fuerte.

Sea grande vuestra confianza.

Soy madre y quiero derramar el bálsamo de mi amor materno sobre todos mis hijos. Tengo necesidad de vosotros.

Por esto os pido que os consagréis a mi Corazón Inmaculado.

Porque quiero hacer de vosotros los instrumentos de mi materna misericordia.

Tomad en vuestros brazos sacerdotales a mis hijos más necesitados y llevadlos dentro del celeste refugio de mi Corazón Inmaculado.

Sostened a los débiles; conducid a los dudosos; convertid a los pecadores; llevad a la casa del padre a los alejados; dad a todos el bálsamo de mi amor materno y misericordioso.

Entonces os hacéis vosotros los instrumentos preciosos del triunfo de mi Corazón Inmaculado en el mundo.

Sea grande vuestra confianza

El triunfo de mi corazón inmaculado está cerca.

Me ha consolado la respuesta de amor y de oración que, en esta Nación, recibo de los más pequeños, de los pobres, de los débiles, de los humildes, de los sencillos.

En el corazón y en la vida de estos mis pequeños hijos, el triunfo de mi corazón Inmaculado, ya ha comenzado.

Este triunfo continuará de manera cada vez más fuerte, porque América Latina es mi propiedad, me pertenece y Yo me manifestaré a todos como Madre potente y misericordiosa.

Por esto os invito a salir de este Cenáculo en la paz, en la alegría, y en una gran esperanza.

Con vuestros seres queridos, con aquellos que os han sido confiados a vuestro ministerio, os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.>>



Ciudad de México, 5 de diciembre de 1994

Cenáculo nacional del M.S.M en el Santuario de Nuestra señora de Guadalupe.

La niña de mis ojos.

<<Con cuánto amor os contemplo, Sacerdotes y Fieles de mi Movimiento, que os encontráis aquí, en este tan venerado santuario mío, para ser vuestro gran Cenáculo, que concluye los que se hicieron en tantas ciudades de México, ¡esta tierra especialmente protegida y bendecida por Mí!.

Hago descender de mi Corazón Inmaculado torrentes de amor y de misericordia sobre todos vosotros, sobre la iglesia y sobre esta pobre humanidad.

Como en mis ojos permanece impresa la imagen del pequeño Juan Diego, a quien me aparecí, así también vosotros estáis impresos en los ojos y en el corazón de vuestra Madre Celestial.

Sois la niña de mis ojos, porque sois mis más pequeños hijos, completamente consagrados a Mí, y así sobre vosotros yo puedo derramar toda la ternura de mi amor materno.

Sois la niña de mis ojos, porque os dejáis conducir por Mí con tanta docilidad. Vosotros me escucháis, secundáis mis peticiones, camináis por la senda que Yo os he trazado, y así, por medio de vosotros, Yo puedo realizar el gran designio del triunfo de mi Corazón Inmaculado en el mundo.

Sois la niña de mis ojos, porque a través de vosotros Yo puedo difundir la luz de la fe en los días de la gran apostasía, el perfume de la gracia y de la santidad en el tiempo de la gran perversión y la fuerza victoriosa del amor en la hora de la violencia y del odio.

Sois la niña de mis ojos, por el gran amor que tenéis a Jesús Eucarístico. Con que alegría os miro, cuando vais ante el sagrario a dar a Jesús vuestro homenaje sacerdotal de amor, de Adoración y de reparación.

En el tiempo en que Jesús Eucarístico está rodeado de tanta indiferencia, de tanto vacio, vosotros difundís todavía las solemnes horas de Adoración eucarística, rodeáis a Jesús de flores y de luces como signos indicativos de vuestro amor y de vuestra tierna piedad.

Sois la niña de mis ojos, porque sois sencillos, pobres, humildes y así me amáis con todo el candor de vuestro corazón de niños.

Has visto, pequeño hijo mío, con cuánto entusiasmo me aman, me rezan y glorifican todos estos hijos míos mejicanos.

Por esto comenzará desde aquí mi gran victoria contra todas las fuerzas masónicas y satánicas, para el mayor triunfo de mi Hijo Jesús.

Te confirmo que para el gran jubileo de año dos mil vendrá el triunfo de mi corazón Inmaculado, que yo he predicho en Fátima y por eso se realizará con el retorno de Jesús en gloria para instaurar su Reino en el mundo.

Así podréis finalmente ver con vuestros ojos los cielos nuevos y la nueva tierra.

Con todo mi amor de Madre, consolada y glorificada por vosotros, os bendigo en el Nombre del Padre y del Hijo y del espíritu Santo. >>